El Cuartel del General Jipi
Papá se ha despertado hoy pensando qué debe hacer para evitar al Sr. Comegalletas que siempre está en el Super del reino del Mar Chico y que no le deja en paz…
Siempre se queja de que siempre que va a recoger a Aleinad a su castillo para pasar la hora mágica con ella aparece el gran pesado del Sr. Comegalletas y le obliga a quedarse en el Super del Mar Chico. Llega y le pregunta por cuales son mejores galletas: si las galletas de dinosaurio, las galletas de chocolate o las chiquititas. Y Papá a veces responde que las de dinosaurio son muy buenas y otras veces que las de chocolate están muy ricas porque no sabe muy bien cuales son mejores. Lo que está claro es que para la Princesa Aleinad del Reino del Mar Chico todas son deliciosas.
Los fabricantes han estado pensando sobre este asunto pues ya conocen lo pesado que es el Sr. Comegalletas pues Papá está muy preocupado y no sabe ni qué decirle ni qué contarle al Sr. Comegalletas que es tan pesado tan pesado que no le deja ir con tranquilidad hasta el castillo de la Princesa Aleinad en el Mar Chico y siempre se tiene que quedar allí hablando con él.
Después de mucho pensar los traviesos enanos Tulfus y Wulfus de 150 años han sugerido, tras mirar en un mapa lleno de mocos, que lo mejor para evitar a este tipo tan pesado es coger un globo que desde el toro del mar chico vaya volando hasta el Castillo de Aleinad y así pasar por encima de su cabeza sin que se dé cuenta. Papá ha descartado esta idea ya que en lo alto del globo, y después de la hora feliz, hace frio y la princesa Aleinad se puede poner malita y es un rollo no poder ir al centro de juegos del mar chico.
Tras una larga reflexión canina el perro de agua Rufus, antiguo enano milenario, ha dicho que él mantendría a raya, ladrando y gruñendo, a Comegalletas mientras papá pasaba por un lado pero a Papá no le ha gustado esta solución porque no le gusta escuchar el ladrido de Rufus que, como la Princesa Aleinad sabe, asusta a las demás personas y eso no está bien...
Y, de repente, el Viajero Sinnombre se ha acordado del general jipi:
El disfraz de Wulfus
Hoy el Enano Wulfus se ha transformado. Se ha vestido todo de colorado y se ha dejado crecer una gran barba blanca... El Enano Tulfus se ha puesto muy nervioso y ha empezado a llorar (buaaaaaa) y la máquina de la contenta, Papá, el Viajero Sinnombre y el Emperador Filósofo Tiberio se han quedado un poco sorprendidos porque no se lo esperaban.
Nosotros hemos creído que se había vuelto loco de la pena que le daba la tos de Aleinad (ajum ajum) pero cuando se lo hemos dicho él nos ha respondido que eso no le preocupa ya que Aleinad se va a curar pues desde la Fábrica de Cuentos todas las mañanas cantamos tocando el pecho del enano Tulfus haciendo como si le tocasemos el pechito a la Princesa Aleinad del Mar Chico con hierbas mágicas y cantando:
Sana Sanita
Culito de Rana
Si no se te cura hoy
Se te curará mañana
El trastoso enano de 150 años Tulfus ha empezado a contar, entre sollozos, que otra vez llegaba la Navidad y que en estas fechas el Enano Wulfus siempre se transformaba y empezaba a probarse trajes rojos y unos renos.... Como no lo escuchábamos bien porque estaba muy triste y no paraba de llorar, el Enano Wulfus se ha acercado a Tulfus y le ha dado muchos besos intentando tranquilizarle....
Cuando ha terminado de cantáre aquello de “enanito, chiquitito, pequeñito, enanito”, Wulfus se ha sentado con nosotros a lo “Olarí Larilo Olará Cucú” y nos ha contado la siguiente historia:
La hoja roja
Toc toc…
Suena la puerta de la Fábrica de Cuentos a una hora intempestiva... Se levanta el Viajero Sinnombre con su pijama bereber que cuenta que ha sido recogido del Alto Atlas Oriental en sus viajes por las kasbahs en su vida anterior buscando el mejor cielo azul para la princesa Aleinad.
Abre la puerta y se encuentra a la presumida planta zumaque que anda muy compungida y debil y triste… El Viajero Sinnombre, aunque no entiende cómo ha podido llegar hasta allí siendo una planta, la recoge y la mete en la fábrica y le invita a un poco de lluvia de primavera que tenemos guardada y un pastel de ternura y de charla…
El aguilucho
El amarillo ya va entrando por las laderas pues se ve que la Princesa Aleinad ya ha empezado, en su Reino del Mar Chico, a nombrar a las hojas del Otoño y éstas por envidia las unas de las otras se empiezan a poner amarillas.
El Viajero Sinnombre lleva varíos días tumbado en el prado viendo las nubes pasar, y de vez en cuando dice: Un dragón chino, un tren de juguete, una cara con ojos, y así se va pasando las horas.
Y en una de estas, mientras todos los demás fabricantes andabamos atareados buscando ternura, amor y verdad que es la materia con la que hacemos los cuentos, el Viajero ha gritado: Miraaaaaaaad….
Y todos hemos mirado hacia arriba y hemos visto al aguila madre con tres polluelos dando vueltas por el cielo. Los polluelos aún son torpes y aunque no vuelan con la misma majestuosidad que la madre van haciendo sus pinitos.
Y, de repente, uno de ellos ha dejado de mover las alas. Se ha precipitado desde el cielo muy alto muy alto hasta el suelo donde todos los fabricantes hemos corrido para recogerlo antes de que se estrelle….
Y ha sido Wulfus el que lo ha parado con su barba de enano de 150 años y lo ha cogido. El aguilucho, cuando se ha recuperado del susto, nos ha dicho:
El Sr. Eco
Que subida más empinada hemos tenido que hacer hoy hacia la montaña de los Riscos… Está muy alto pero cuando llegas es un gustazo porque tienes una gran visión de todas las montañas… Allí están Crestellina, con su pelo a lo punki, y tan divertido que parece que siempre se está riendo mirando el mar. También, a lo lejos, esta Mussa que con su gran barba blanca y su turbante conoce el fondo del tiempo y cómo llegar hasta él… Más cerquita anda Jardón, que parece un americano de rojo que es y que es tan duro que nadie sabe cómo llegó hasta allí pero tampoco nadie sabe cómo moverlo de su sitio…. Bueno, pues allí estabamos todos: La Máquina de la Contenta, tratando de coger aire fresco de los montes para fabricar alegría; el Emperador Filósofo Tiberio pensando para crear un nuevo tratado que versará sobre los rebecos; el Viajero Sinnombre que mira las nubes y todas todas le recuerdan a caracteres de personas relacionadas con Aleinad y Papá que sólo busca nuevas aventuras preguntándole a los gnomos, ogros, trolls y todos los seres mágicos del bosque para poder fabricar nuevos cuentos para la princesa Aleinad.El Pueblo CasaRoca
Desde la ventana de la Fábrica de Cuentos se ve el pueblo de CasaRoca.Allí vive el Espíritu de la montaña que tiene dos bebes: Nicolás y Antonio.
El padre de Nicolás es el cielo y el de Antonio es el agua…. Los dos son muy tranquilos pero, a veces, cuando Nicolás tiene hambre y se pone triste las nubes descargan agua sobre la Fábrica. Cuando es Antonio el que llora porque tiene frio el cielo se pone a rugir y empiezan a escucharse truenos sobre la Fábrica de Cuentos.
A veces, desde la ventana de la Fábrica de cuentos, se puede ver, si te fijas muy bien, al espíritu de la montaña amamantando en cada una de sus peñas a los dos bebés y como los dos disfrutan mucho de este momento y rien y se mueven no paran de mover sus bracitos para que veamos lo bien que se lo pasan todos los seres de la Fábrica de Cuentos, pitufos, animales y resto de espíritus del bosque.
El Emperador Filósofo Tiberio siempre insiste en que les dediquemos un cuento pero no sabemos mucho de ellos ya que parecen bastante tímidos así que nos sorprendimos mucho cuando el Viajero Sinnombre nos contó esta historia después de su excursión diaria con el perro de agua Rufus, antiguo enano milenario:
El Emperador Tiberio se cae del caballo
Todos sentados a corro en lo alto de los Riscos hemos escuchado esta historia que el Emperador Tiberio ha querido contarnos.La canción de la luna azul
Los enanos Wulfus y Tulfus se han despertado esta mañana tarareando una singular melodía que decía:
“Salga la luna, mágica luna, que nos alumbra en azul”.
Dicen que anoche se la escucharon al músico Xilomique, que con sus dedos en forma de bastón, la tocó la noche anterior en la posada de los sapos del Genal.
El Emperador Filósofo Tiberio se ha contagiado,y cuando la ha escuchado, no ha podido parar de tocarla con su lira y hasta parece que el perro de agua Rufus, antiguo enano milenario, lleva el ladrido a su ritmo.
También la Máquina de la Contenta no para de darle vueltas a la posibilidad de cantarla una y otra vez. Sus tuercas y maquinaria se maneja al ritmo de la gran música imaginada y el Viajero Sinnombre mueve la cabeza arriba y abajo al mismo tiempo que da como pasitos con un solo pie.
Ante esta situación Papá, de natural curioso, ha querido saber de dónde sale esta melodía y se ha acercado a la posada de los sapos y las ranas del rio genal junto a Rufus para preguntarle al músico Xilomique.
Xilomique, sentado frente a un vaso de yogurt líquido que ha tenido que pagar papá (y es que los músicos siempre procuran ser invitados), le ha contado la siguiente historia:
El Fin del Verano
Los fabricantes estamos viviendo el comienzo del fin del verano. Ya el Emperador Tiberio está empezando a cambiarse de toga por las noches pues tiene frio. Y sin embargo todavía puede coger el telescopio y mirar por la ventana todas las estrellas del verano ya que aún no han llegado las nubes. Y llama a las estrellas con nombres raros que sólo entienden Wulfus y Tulfus. Los enanos Wulfus y Tulfus, por su parte, han certificado, gracias a la especial sensibilidad que tienen sobre su curtida piel de enanos de 150 años, que las temperatufas han bajado (gracias a Dios ha dicho Papá, que es muy blanco) y que las tardes van acortándose… El Viajero Sinnombre está cogiendo, por tanto, todo el cielo azul que puede antes de que lleguen los meses de frio y el otoño ponga el Valle del Genal amarillo y rojo. Por su parte Rufus no para de ladrar y está triste triste triste porque no pudo ver a la princesa aleinad el último día del turno ya que tuvo que quedarse trabajando en la Fábrica pues había muchos cuentos que hacer y muchos niños a los que atender… En estas estabamos todos en la Fábrica cuando apareció el Otoño por la puerta y nos contó su historia:El Feriante
Todos los fabricantes se encuentran agobiados del calor del verano de la Fábrica de Cuentos… Y es que hace, al menos, 150 grados centrigrados. Y, aunque a veces, se den tormentas de verano, el calor nunca se va a acabar. Sin embargo hemos encontrado una solución…A la Máquina de la contenta le hemos puesto unas aspas que no paran de girar cuando le damos hora feliz. Además le ponemos delante unos hielos que compramos en la tienda y ésta nos proporciona vientecito fresquito….
Uiiiiiiii qué gustito para los enanos Tulfus y Wulfus cuando sienten el vientecito fresquito en su barba o para el Viajero Sinnombre cuando se levanta la toga para que le entre el viento por dentro…
Bueno, pues en estas estábamos cuando han llamado a la puerta y ha aparecido el Feriante… Venía vestido con un traje de fiesta con muchas lentejuelas y cantando canciones archiconocidas por todos los humanos y seres de la fábrica… Todos nos hemos divertido mucho con él y cuando hemos parado de reir y bailar se ha presentado:
Kan Kan cangrejo
Estabamos todos los fabricantes buscando pozas para la Princesa Aleinad del reino del Mar Chico cuando, de repente, apareció un hada preciosa en nuestra puerta. El Emperador Filósofo Tiberio se ha engolado un poco y, tocando el arpa, ha empezado a cantar todas sus proezas a lo largo de la historia. El perro de agua Rufus, antiguo enano milenario, ha empezado a ladrar y a querer jugar con todo lo que había alrededor. Los Enanos Wulfus y Tulfus no han parado de sonrojarse y el Viajero Sinnombre se ha quedado pasmado observando su belleza y con su timidez habitual no ha sabido soltar una sola palabra. Además, el hada ha aparecido como juguetera teniendo entre sus cosas miles y miles de juguetes superdivertidos que nos han hecho pensar la de cosas que la Princesa Aleinad podría hacer con ellos. Finalmente Papá, para poder cortar el hielo, se ha acercado al hada para pedirle información sobre los distintos juguetes que llevaba pero el hada, que es más lista que el Emperador Filósofo Tiberio y el Enano Rufus, ahora convertido en perro de agua, juntos, se ha dado cuenta de todo lo que pasaba y le ha dicho: -Has venido a hablarme de lo que no quieres hablar y yo he venido a contarte algo que me han dicho las estrellas que tenía que contarte y es el cuento del Kan-Kan cangrejo.El Banquero
Hace unos días llegó un banquero hasta la Fábrica de Cuentos. Es un señor muy enchaquetado y con sombrero de copa que ha parado en la puerta y nos ha preguntado, con lágrimas en los ojos, por cómo llevábamos nuestras cuentas.
Los Enanos Wulfus y Tulfus se han asustado mucho y el perro de agua Rufus, antiguo Enano Milenario, se ha puesto a ladrar como un loco. El Emperador Filósofo Tiberio no ha parado de perjurar por Júpiter y el Viajero Sinnombre se ha hecho, como suele, el loco.
El novio de Aleinad
Hoy, bañándonos todos los fabricantes en la poza del genal, de repente ha pasado algo muy raro: El Viajero Sinnombre no le pasaba el yogurt líquido al enano Rufus, ahora convertido en perro de agua. Me ha parecido muy extraño y he querido preguntar porqué pasaba eso ya que siempre siempre siempre los fabricantes de cuentos comparten todo, incluido el yogurt líquido. Yo me he preguntado que qué pasaba y tanto el Viajero Sinnombre como el antiguo enano, hoy perro de agu, Rufus no han querido contestarme… Así que me he sentado al lado del Emperador Filósofo Tiberio, que estaba tocando su lira con los pies dentro del rio genal para que me contase un poco qué pasaba.Italia
Hoy estoy supertriste porque no he podido pasar la tarde con la Princesa Aleinad del Mar Chico... Me hubiera encantado tumbarme en la yerba con Rufus y con la princesa a ver pasar las nubes en el parque del pato Donald pero me ha sido imposible, aún me hubiera gustado más tirar a Rufus por el tobogán del pato Donald, y aún más hacer pompas de jabon con la princesa pero no me ha sido posible...
Delegación poetica
Hoy ha comenzado el mercapitufo y estamos en gran fiesta viendo venir a los artesanos y los cocineros y buscando caminos para la Princesa Aleinad hacia las piscinas naturales y secretas del río Genal. Estabamos pues los enanos Tulfus y Wulfus, la máquina de la contenta, el Emperador Filósofo Tiberio, el viajero Sinnombre, el antiguo enano, ahora convertido en perrito de agua, Rufusy Papá probando la temperatura del agua del río Genal cuando rompe en cascada y pensando en si a la Princesa Aleinad le gustará.... En este momento preciso ha llegado una delegación del reino de los poetas y todos nos hemos puesto muy contentos.Amor de plata
El verano está ya andando por la calle del tiempo y la Princesa Aleinad del Mar Chico ha venido a ver a Papá. Todos los habitantes de la Fábrica de cuentos: El Emperador Filósofo Tiberio, El Viajero Sinnombre, los enanos Tulfus y Wulfus, el viejo y sabio enano, hoy transformado en perrito de agua, Rufus y la Máquina de la Contenta están muy alegres y han mandado una carta a la luna en la que le piden que se ponga grande grande para que pueda iluminar con mucha plata el amor de Papá por la Princesa Aleinad.Hercules en la Fábrica
Hoy ha aparecido por la Fábrica de cuentos un tipo muy fuerte vestido con una piel de león... Nos ha parecido muy raro pero, como ya sabes, no podemos dejar pasar a ningún forastero por la Fábrica sin que le preguntemos si necesita algo o si podemos ayudarle. El encargado de esto es siempre siempre siempre el Viajero Sinnombre que es muy amable y sabe muchas lenguas.El General Jipi
Hoy ha aparecido por la Fábrica de cuentos el general jipi... Es un viejo amigo de los enanos Rufus, Tulfus y Wulfus ya que se crió con ellos hace muchos años en el reino de los Enanos....Las olas del mar
Hoy todos los fabricantes de la Fábrica de Cuentos hemos ido hasta el mar para ver las olas romper.Creíamos que el mar estaba enfadado y no sabíamos porqué. Por tanto, como somos muy curiosos, todos hemos ido hasta la playa para preguntar qué le pasaba, que porqué estaba enfadado...
Día pitufo en la Fábrica de Cuentos
-¿Qué os han traido los Pitufos?. Preguntó Papá muy temprano por la mañana al resto de los Fabricantes. Así respondieron estos:Mejor sapo que principe
¡¡¡¡Cúanto nos divertimos en la Fábrica de Cuentos cuando viene el músico Xilomique!!!. Nos toca canciones con sus dedos de metal sobre el xilofón, y siempre siempre siempre La Abeja de Praga está a su lado mientras toca, tocando ella también pero con los bastones de madera.El Enano Rufus se transforma en perro
Había una vez que se era en la Fábrica de Cuentos que el Enano Rufus estaba triste porque no veía a la Princesa Aleinad del Mar Chico. El estar en otro plano (el de la imaginación) además no le permitía establecer una relación normal con gente de la realidad. Y aunque hacía sol Rufus no paraba de dar vueltas alrededor de un castaño sin hojas y los enanos Tulfus y Wulfus le trataban de consolar saltándole al hombro y cantándole la canción del mono (uju quiero ser como tú)…La Máquina de la Contenta
Hoy los enanos de 150 años Wulfus y Tulfus casi destrozan la Máquina de la Contenta. Ellos no querían estropear nada pero tienen curiosidad por ver cómo funciona esta máquina y han tirado una piedra dentro del tubo principal para ver el ruido que hacía y se ha quedado atascada.

































